Los nuevos trenes que circulan por la Línea 9 de la ciudad de Barcelona tienen como novedad que lo hacen sin conductor, siendo más seguros que el tren convencional porque eliminan la posibilidad del error humano.
El andén queda totalmente separado de la vía gracias a una mampara de cristal, el cual evita que caigan objetos a la vía. Si alguien quedara atrapado, se abrirían las puertas deteniéndose el tren. Antes de su puesta en marcha, el metro, ha sufrido todo tipo de situaciones reales para verificar su eficacia.
Todas las estaciones estarán adaptadas para personas con movilidad reducida. Además contarán con ascensores de alta capacidad y se desplazarán rápidamente uniendo los vestíbulos de las estaciones con los andenes. Estos ascensores estarán coordinados con la llegada de los trenes.
El primer tramo de la línea se completará en 2014. Cuando se produzca la apertura total, será una de las líneas de metro más larga de Europa, con 47,8 km de recorrido, pero con más trazado soterrado.
Estos trenes tendrán una longitud de casi 90 metros y 5 vagones continuos, donde habrá espacio para 960 personas en cada uno. Se prevé que tenga una utilización media de 120 millones de usuarios anuales.
